En esta ocasió hem de fer una barreja entre els formats de la “Nulespèdia” i el del “Museu de memòria oral”, perquè a més del relat viu de Julià Clausín sobre la seua història de vida i sobre l’arribada de 300 hippies a Nules, hem trobat documents de l’època molt-molt singulars, que podeu llegir un poc més avall: D’una banda, presentem el reportatge publicat al número 186, del 6 al 12 de desembre de 1979, de la revista Interviú, titulat de forma provocativa “Nules (Valencia). La guerra de la sífilis“; de l’altra banda, hem transcrit el text que es va fer, després d’una investigació molt rigorosa, per al número 2 de la revista Aigües Vives (de què tenim publicada tota la col·lecció), publicat en novembre de 1979.

Sinopsi: Julià Clausín (1954) ens parla del pas de 300 hippies per Nules a la tardor de 1979, els incidents, els prejudicis i els mites que va provocar.

Resum / Transcripció:

Julià, que fa alguns mesos ens va aportar tots els números de la revista Aigües Vives, creu que és interessant recuperar una història que va generar rumors, llegendes i grans polèmiques. Ens explica per què van aparèixer per Nules unes 300 persones, “peluts”, en un parell de dies. Fins aleshores només n’hi havien sis o set a Nules, tres a la Vilavella i poc més. Diu que va vindre Ramoncín i al seu concert va acudir gent de tota Espanya. Segurament es tractaria de la terrassa del cine Emo. En eixe concert es reconeixien per l’estètica, es creaven relacions i a ells els preguntaven què feien ahí. Així molta gent va saber que hi havia faena collint taronja durant mesos i que es guanyaven molts diners; era un moment de molt d’atur a tota Espanya, de manera que en córrer-se la veu va començar a arribar temporers a tota la zona. A Nules en van aparèixer 300 de colp per la coincidència amb el concert de Ramoncín, però va resultar que aquell any no va haver taronja. Per això va haver molt de conflicte, tal com es contava en la revista Aigües Vives.

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Revista Interviú

Año 4, número 186, del 6 al 12 de desembre de 1979. “Nules (Valencia). La guerra de la sífilis”. Text: Fernando Arias. Fotos: Jaime Franco Garbí.

[Feu clic sobre la imatge de baix per obrir el reportatge en format PDF]

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Revista Aigües Vives

Bolletí d’informació cultural. Novembre de 1979, pp. 5 a 7. “Pasotas y collidors. Polémica”.

Portada

Desde hace como un mes, Nul·les, entre otros pueblos de la Plana, se ha visto invadida por una avalancha de algunos centenares de jóvenes con características muy peculiares en su aspecto externo, venidos por motivos diferentes: unos para ganar dinero que creían fácil, a otros problemas familiares les indicaron el camino, y una parte simplemente eran temporeros de la campaña anterior o que comenzando ésta, la suman a las de la fruta y la vendimia.

El que este año el número haya sido tan elevado se debe a la llamada de los que el año anterior tuvieron la posibilidad de encontrar trabajo y al aumento del paro juvenil, problema que el vicario general de la diócesis, en una nota dada a los sacerdotes de la parroquia, calificó de gravísimo y que merece la atención meditada y profunda de quienes tengan poder económico, político o social…

La pasada campaña, con la ayuda de Cáritas y nuestras fuerzas obreras, tuvieron alojamiento en casas alquiladas y en los locales del P.C. mientras se pudo. ¡Claro que el año pasado eran menos! Ante la afluencia masiva que se registró esta temporada, nuestro alcalde tomó la decisión, acertada en principio, de darles techo en los locales de la antigua prisión. Esta iniciativa chocó con la dejadez y falta de respeto de algunos de los acogidos, manifestada incluso con sus mismos compañeros. Como consecuencia hubo protestas justificadas del vecindario, no lo fueron tanto las de algunas fuerzas políticas que ejercieron su presión para expulsarles.

Durante su estancia los gastos se calculan en unas 60.000 ptas. destinadas a alimentación y enseres; Cáritas colaboró, según hemos sabido, con colchonetas y mantas, todo ello a solicitud del sr. alcalde, sin llegar a más por considerar el problema de origen laboral y de orden público más que de caridad.

Fotografia en reportatge.

No es cierto, y así desmentimos el primer falso rumor, que se hayan gastado 50.000 ptas. en llamadas telefónicas, o al menos es imposible de demostrar hasta dentro de un mes, con la llegada del recibo.

Sí es cierto, sin embargo, que algunas chicas se han exhibido descaradamente mientras sus compañeros orinaban en la calle Santa Natalia, u otros sitios; que se han abierto algunos chalets para cobijarse y comer; que algunos han entrado en tiendas mendigando comida y utilizando en alguna ocasión la violencia; que han insultado a la Policía Municipal, y que ésta se vio obligada a utilizar la fuerza y en alguna ocasión hasta a disparar para amedrentarlos (según nos informó la propia Policía Municipal). A esto añadiremos el incidente ocurrido en la Arciprestal en el momento de la Consagración en una misa.

También hemos de decir que se han exagerado pequeños e insignificantes hechos, dándoles una gran importancia, incluso tergiversándolos y culpando a todos de las acciones de unos pocos.

Así, no fue cierto que a ningún médico de urgencias se le amenazara con una navaja, para que les recetara drogas. Ocurrió que acudieron tres jóvenes solicitando una inyección antitetánica para uno de ellos, que mostraba un rasguño en la rodilla y de ahí partió el rumor (esto es lo que hemos averiguado entrevistando a dos testigos presenciales vecinos de Nul·les).

Tampoco es cierto que la sra. Rosa Balaguer haya abortado de un susto o violación producido por un grupo de estos chicos. Los padres de ella, pidiendo que lo desmintiéramos, nos dijeron que el aborto era ya temido y que ésta no ha tenido ningún encuentro con los “hippys”.

A causa de hechos que fueron reales, sobre los que se han cargado tintas y de las gravísimas acusaciones antes citadas, que hemos comprobado falsas, se ha creado un clima de tensión, miedo y desprecio por parte de un sector de la población de Nul·les hacia estos muchachos, que les decidió a manifestarse pacíficamente en la plaza. Pues hasta se llegó a decir, generalizando, que eran portadores de la sarna (dos casos incipientes entre los casi trescientos muchachos) y de sífilis (ningún caso en Nul·les). No hemos podido comprobar, a pesar de nuestra exhaustiva búsqueda de datos, la muerte de ninguna chica por abusos sexuales con sus compañeros.

También se les acusó de falta de higiene, cosa que no se pensó a la hora de dar la orden a la Policía Municipal de cortar el agua de las duchas públicas de la playa, donde se lavaban ellos y sus ropas; pues si bien es cierto que se duchaban desnudos, también lo es que dejarles sin agua no es la mejor solución al problema moral que a algunas personas se les planteaba, para otros no era así, puesto que iban expresamente a fisgarlos.

Debido a que no se les alquilaban casas en el pueblo, por alguna mala experiencia del año pasado, tuvieron que recurrir a la ocupación de casetas de campo, unas con autorización de su dueño y otras sin ella. La que nos ocupa está situada en el Camí de la Mar, cerca del cruce con el Caminàs. En ésta, según nos dijeron, entraron con autorización de su dueño, sr. Carlos, que no solamente se limitó a cedérsela, sino que les llevó en ocasiones comida. El número inicial de ocupantes era de unos diez, de los cuales se eligió un responsable, para evitar abusos en los huertos vecinos. Pronto sumaron veinticinco, que resultaron incontrolables para el muchacho.

A los pocos días, y sin previo aviso por parte del sr. Carlos, la Guardia Civil les detuvo, ante su presencia, bajo la acusación de este allanamiento de morada (no presentaron documento, firmado por el dueño, autorizando la ocupación) y hurto (habían cogido naranjas) con un total de daños de 36.000 ptas.

Fueron llevados a Castelló y fichados; y después de estar detenidos 48 horas, puestos en libertad los españoles, esperando los 5 extranjeros (2 portugueses, 1 italiano, 1 estadounidense y 1 sudamericano) su deportación por estancia ilegal.

En protesta de estos hechos los que quedaban en Nul·les y playa se encerraron en la Arciprestal, pidiendo que se expusiera en las homilías la problemática de sus compañeros y de todos ellos en general.

El arcipreste, mosén José Luis, les rogó encarecidamente que abandonaran el encierro, justificando esta petición en la pérdida de prestigio que para él suponía ante el pueblo el permitirlo. Durante varias horas persistió en su intento de que abandonaran, a pesar de que alguien le dijo que las personas son más importantes que ciertos símbolos; el vicario general, adoptando una postura más responsable y coloquial, intentó llegar a un acuerdo, acabándose todo con el abandono del encierro, así como con una nota, que hemos podido leer en “Las Provincias” del 21 del cte. y oír en la homilía dominical.

Ante los hechos y actitudes vistos, nos planteamos una serie de cuestiones:

¿Hubiera pasado todo esto si no padeciésemos la situación de paro existente en el país y la campaña hubiese absorbido la mano de obra de otras temporadas?

¿Se hubiese producido el veto de los comerciantes si todo hubiese marchado como en años anteriores?

¿Tiene derecho el diario “Las Provincias” a tratarles, generalizando, de sarnosos y sifilíticos por un brote incipiente de sarna noruega?

¿Nuestra situación social de familias acomodadas nos da permiso para marginar a un grupo social, sólo por el hecho de vivir de forma diferente?

¿Había lugar a tratar por igual a delincuentes comunes, a “hippys”, a hijos de papá y a simples emigrantes en busca de trabajo?

Cada cual puede responder en su interior a éstas y otras preguntas sobre el tema.

Julià Clausín i l’arribada dels hippies

Nom/Cognom Julià Clausín
Data de naixement 1954
Títol Julià Clausín i l’arribada dels hippies
Data i lloc de l’entrevista Dijous 21 de juny de 2018, casa de l’entrevistat
Entrevistador Nelo Vilar, Laura Yustas
Link https://www.youtube.com/watch?v=dNtBl2cxMkc&feature=youtu.be
Extracte https://www.youtube.com/watch?v=Ps9QLUyFrpE&feature=youtu.be